El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), regulado por el Reglamento (UE) 2023/956, ha iniciado su fase definitiva el 1 de enero de 2026, introduciendo nuevas obligaciones para los importadores de productos intensivos en carbono. Sectores como el acero, aluminio, cemento o fertilizantes deberán no solo reportar emisiones, sino también adquirir certificados equivalentes al precio del carbono en la UE.
Las empresas deberán registrarse como declarantes autorizados, presentar declaraciones anuales verificadas y gestionar la compra de certificados. Este nuevo marco implica un impacto económico directo, con costes ligados al mercado de emisiones, y exige una planificación más rigurosa por parte de la industria afectada.