Barcelona se enfrenta a un nuevo punto de inflexión con la irrupción de la inteligencia artificial, que plantea una transformación profunda del modelo urbano y económico. Tras el impulso del distrito 22@, la ciudad ha consolidado un ecosistema basado en conocimiento, talento e innovación, pero el nuevo escenario exige evolucionar hacia un modelo más integrado. El concepto de “AI District” propone entornos capaces de gestionar datos, operar algoritmos y tomar decisiones en tiempo real, incorporando nuevas capas al urbanismo como infraestructuras digitales y sistemas predictivos. Este cambio no solo redefine la ciudad como sistema híbrido, sino que sitúa la competitividad y la autonomía tecnológica como factores clave para captar valor y liderar esta nueva fase.